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Carta abierta de la dirección de la Casa Museo Negret & MIAMP en conmemoración del 90 aniversario del nacimiento del maestro Edgar Negret Dueñas.

10/10/2010

Popayán, 11 de octubre de 2010

Carta abierta a la ciudadanía de Popayán en conmemoración del 90 aniversario del nacimiento del maestro Edgar Negret Dueñas, y de los 25 años de fundación de la Casa Museo Negret & MIAMP.

 

Negret tiene una manera particular de ser clásico: es un purista sinuoso, lleno de íntimos barroquismos. ¿Contradicción?, sí: pero contradicción expresada y resuelta en una obra tan reposada como inquietante. Y es precisamente de esa dialéctica de donde arrancan su poder y su fuerza.

Marta Traba, “Negret, un lenguaje nuevo”. 1965

 

Celebrar la vida de Edgar Negret Dueñas en el nonagésimo aniversario de su nacimiento, es rememorar al artista y la obra, que otorgaron a Colombia, desde mediados de los años 60 del S. XX, un sitial de honor en el escenario internacional de la escultura de vanguardia.

Un sinnúmero de memorables momentos han quedado cuidadosamente fijados –como las láminas de aluminio de sus esculturas- en la memoria de amigos, críticos, historiadores del arte, que han seguido o han estudiado metódicamente su devenir estético: Su ingreso a la Escuela de Bellas Artes en Cali, en donde se iniciará en la disciplina escultórica; sus años juveniles en la antigua capital del Gran Cauca, en donde el afamado creador vasco Jorge Oteiza, a su paso por esa ciudad en la década de los 40’ lo pondrá al tanto de los procesos plásticos que por esa misma época se venían gestando en Europa, bajo el influjo de Alexander Calder, Henri Moore o Constantin Brancusi; su primera estadía en Nueva York a inicios de los años 50’ en donde conoce la técnica del ensamblaje de metales, que resultará definitoria para la feliz concreción de su geometría sensible; sus múltiples visitas a museos y talleres en París, Barcelona o Mallorca, gracias a las cuales, curiosamente, reafirmará su predilección por el uso del aluminio en contraposición al empleo de los finiseculares materiales  propios de  la estatuaria grecorromana, medioeval o renacentista; sus primeras individuales en Estados Unidos próximas a los 60’, que reafirmarán la universalidad de sus elocuentes pronunciamientos abstractos; seguidamente, el inicio a su regreso a Colombia, de las memorables series de Edificios, Puentes, Templos, Escaleras, Andes, Árboles, Bosques, Metamorfosis que en su conjunto constituirán la exquisita impronta personal de su prolífico trabajo; el Gran Premio de Escultura David Bright en la XXXIV Bienal de Venecia 1968, otorgado en reconocimiento a su virtuosismo lógico en el manejo de la forma; la beca Guggenheim que en 1975 le pondrá en contacto con los míticos pueblos indígenas del oeste americano, desde donde tejerá una entrañable relación con el horizonte prehispánico que de por sí lo constituye y define; los cientos de exposiciones dedicadas a sus obras en las décadas de los 80´ y 90’en diversos países de América Latina, Norteamérica, Europa y Asia; sus grandes retrospectivas ad portas del nuevo milenio…

Y ahora, el silencio. Un enfermedad borra de su mente en forma inexorable, todos y cada uno de esos excepcionales recuerdos. Y en otro giro del destino, como si vaticinara su propia suerte, el gran maestro cede en 1985 a su ciudad natal, Popayán, su tesoro personal, constituido por objetos familiares, importantes esculturas de su autoría y una rica colección de arte iberoamericano, con el único propósito de garantizar la permanencia de ese legado entre las generaciones que le sucederán a él y a cada uno de nosotros. Y nuevamente ahora, como si se tratase del más sincero gesto de admiración hacia su artífice, cada Metamorfosis, Árbol, Sol, Luna ahí depositados, se niegan obstinadamente a desaparecer a causa del inclemente paso del tiempo y de las tristes inercias de los hombres…

Este es pues el mejor homenaje que su ciudad natal, a través de la administración pública local y la empresa privada, puede ofrecerle al gran maestro Edgar Negret Dueñas a sus 90 años de vida y a los 25 de creación de su Casa Museo: aunar todos los esfuerzos posibles para recuperar tanto el inmueble en el que esta última opera, como la colección que aloja en sus salas, y brindar condiciones favorables para su adecuado funcionamiento como institución cultural de primer orden que es; pues como herederos de su importante acervo patrimonial, depende de nosotros remediar los efectos de una imperdonable amnesia colectiva, que lo ha puesto al borde de su desaparición total.

OSCAR ESTEBAN HERNÁNDEZ CORREA
Director Casa Museo Negret & Museo Iberoamericano de Arte Moderno de Popayán MIAMP

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